Hace casi 10 años que hice este viaje tan especial a Ámsterdam, y aunque las cosas han cambiado un poco desde entonces, aquí tenéis una guía actualizada con todo lo esencial para que disfrutes al máximo de esta maravillosa ciudad y sus alrededores.
En aquel entonces, estaba estudiando para ser agente de viajes, así que cada viaje para mí era una experiencia inolvidable. ¡Hasta el control de seguridad en el aeropuerto lo disfrutaba! 😅
¡Ahora quiero transmitirte esa pasión y ayudarte a organizar el viaje perfecto a la capital holandesa!
Desde el aeropuerto de Schiphol, es súper fácil llegar al centro de Ámsterdam. Hay trenes las 24 horas del día, y el trayecto dura sólo entre 15-20 minutos. La estación de tren está justo debajo de la terminal.
El billete cuesta aproximadamente 5,90€ (ha subido desde entonces), y puedes comprarlo en las máquinas amarillas o en las oficinas de NS en el meeting point del aeropuerto.
Aquí te dejo una lista de los sitios que no puedes perderte cuando visites la ciudad de Ámsterdam, ¡toma nota!:
Dato curioso sobre los Coffeeshops: El más famoso es The Bulldog, ¡lo ves por toda la ciudad! Es como el McDonald’s de los coffeeshops, pero si buscas algo más local y menos turístico, no vayas a este…hay opciones más auténticas.
Excursión fuera de Ámsterdam: Te recomiendo al 100% hacer una excursión por los pueblos cercanos. Nuestra experiencia fue increíble:
El autobús que conecta estos pueblos sale desde la Estación Central y el billete cuesta unos 7-10€. ¡Es válido todo el día y te permite moverte de un pueblo a otro!
Cada vez que recuerdo estas anécdotas, no puedo evitar reírme. Yo quería probar los famosos coffeeshops de Ámsterdam, y me acuerdo de mi hermana, que es 11 años mayor que yo, diciéndome que teníamos que ver si era posible que mamá y papá nos dejaran solas y ella se encarga de llevarme a los más guay. Bueno, pues eso nunca pasó. Mi padre, nos dijo: «Que teníamos que ir toda la familia”. Como os podéis imaginar, al final, no viví la experiencia que todo el mundo suele tener en Ámsterdam. Así que …definitivamente, tengo que volver.
Recuerdo también un momento de camino al aeropuerto, íbamos tarde y al subirnos a un tren abarrotado, el controlador empezó a decirle a mi madre, gritándole: «¡Go, go, go!» Ella se giró y le respondió: «¡No me metas voces, eh!» En ese momento, me iba a moría de la risa.
Ah además, mi hermana perdió su móvil. Nos pasamos todo el viaje perdiéndonos por la ciudad. ¡Ni siquiera Google Maps nos ayudaba! Todo nos parecía igual, y nos sentíamos completamente desubicados. Os ha pasado esto en Amsterdam???
Para colmo, un día decidimos hacer un desayuno en el Airbnb, y el bacon empezó a echar humo, ¡Y la alarma de incendios se activó! Pero al final, eso es lo que forma parte del viaje: las anécdotas, lo bueno y lo malo. ¡Todo suma a la aventura!
Si quieres que te prepare un viaje a tu medida, déjamelo a mí: yo me encargo de todo y tú solo disfruta.
¡Escríbeme y nos ponemos manos a la obra!